Archivo del blog

domingo, 29 de noviembre de 2020

¿QUÉ SON LAS EMOCIONES?


  Una emoción es una reacción física y psicológica, que responde a una función adaptativa  de nuestro organismo  a lo que nos rodea.
Etimológicamente viene de E= energía  y MOTION= moción, movimiento. Energía en movimiento. Esa energía en movimiento nos trae información de cómo nos sentimos con lo que estamos viviendo en ese momento y nos dirige hacia una acción.
Las emociones nos permiten comunicarnos e identificar aquello que es bueno y malo para nosotros. Son indicadores de nuestro interior, señales que nos avisan de que hay una necesidad que necesita ser cubierta.
En nuestro contexto cultural,  se nos enseña a ser racionales y a no mostrar determinadas emociones, sobre todo aquellas que se han, mal llamado, negativas. Sin embargo, sentir emociones es lo que nos hace humanos.Las emociones primero se sienten  y luego se racionalizan. Hay que aceptarlas, hay que vivirlas. Debemos ser conscientes de nuestras emociones y responsabilizarnos de ellas para nuestro bien mental.
Las emociones ni son positivas ni son negativas, todas, absolutamente todas, nos sirven para algo. Con independencia de las sensaciones agradables o desagradables que nos produzcan. Conocer bien las emociones pasa por permitirnos sentir y no reprimir lo que sentimos. Son nuestras aliadas, nuestras compañeras de viaje. Lo que ellas  nos dicen, de lo que nos avisan está orientado a preservar nuestra salud.
Una de las funciones más importantes de la emoción es la de prepararnos para la acción; nos impulsa y moviliza la energía necesaria para dar una respuesta eficaz en función de las circunstancias; y dirige nuestra conducta hacia la meta deseada.
Las  funciones adaptativas de las emociones consideradas básicas son las siguientes:

  • Miedo. Su función es la protección; nos induce a atacar o huir ante situaciones que consideramos peligrosas. Sin embargo, hay que tener cuidado cuando la intensidad emocional es muy alta, ya que entonces lo más probable es que nos bloqueemos y no seamos capaces de dar una respuesta; de lo que se trata, por tanto, es de aprender a gestionarla para no dejarnos dominar por el miedo y quedarnos paralizados.
  • Sorpresa. Facilita la atención, focalizándola y promoviendo conductas de exploración y curiosidad hacia la situación novedosa; es decir, nos ayuda a recoger información para orientarnos y saber qué pasa. Es transitoria, ya que desaparece rápidamente para dejar paso a las emociones congruentes con la situación.
  • Asco. Gracias a esta emoción se producen respuestas de escape o de evitación ante estímulos desagradables o potencialmente dañinos para nuestra salud; nos induce al rechazo para protegernos.
  • Enfado. Su función es la de movilizar la energía necesaria para las reacciones de autodefensa o de ataque, aparece cuando sentimos que son vulnerados nuestros derechos o necesidades.
  • Alegría. Nos incita hacia la reproducción de aquello que nos hace sentir bien. Produce un incremento en la capacidad para disfrutar de diferentes aspectos de la vida, y genera actitudes positivas hacia uno mismo y los demás, favoreciendo el altruismo y la empatía.
  • Tristeza. Tiene como función adaptativa la reintegración; al disminuir el ritmo de nuestra actividad podemos valorar algunos aspectos de la vida que antes de la pérdida no prestábamos atención; asimismo, nos sirve para aumentar la cohesión con otras personas, especialmente con aquéllas que se encuentran en la misma situación.
 La función social de las emociones es comunicar nuestro estado de ánimo a las personas de nuestro entorno facilita y fortalece las relaciones con ellas; nuestras emociones actúan para los demás como señales, por tanto, les permite , a su vez, adoptar la actitud y la conducta más apropiada hacia nosotros.
En ocasiones, no expresar las emociones puede tener, también, una función social; se trataría de un proceso adaptativo, ya que hay situaciones en los que es necesaria la contención de ciertas reacciones emocionales para preservar un funcionamiento adecuado de las relaciones sociales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario